Zidane pone firmes a la plantilla

Zidane puso firmes a la plantilla tras la debacle de Alcoy. Fueron seis minutos de charla intensa, dura. No es amigo el francés de tertulias largas que desvíen el mensaje. Prefiere ir directo al grano, porque sabe por experiencia que el profesional del fútbol se diluye cuando las peroratas son extensas.

Los futbolistas están en la diana y saben que deben superar la crisis con independencia del técnico; el Alavés, Vitoria, es su primera examen, el sábado

El técnico habló con crudeza a sus pupilos y les pidió explicaciones por el fracaso vivido en Alcoy. La derrota, sumada al fiasco ante el Athletic y los empates frente al Osasuna y el Elche, suponen un golpe grave en el mes de enero.

El responsable e la plantilla estuvo fuerte durante esos minutos, pero después entró en la visión de futuro. No puede continuar así. Y el sábado llega ya el siguiente examen, en Vitoria frente al Alavés.

Los futbolistas hablaron y expresaron un sentir general muy claro: ya no valen más lamentos, ni tiritas por haber perdido dos títulos en seis días. Quedan la Liga y la Champions. Hay que reaccionar y dar un paso adelante para enderezar la nave madridista.

Expuestas las verdades de Zidane, hay otra realidad suprema: esos futbolistas tenían que haber ganado al Alcoyano sin necesidad de nadie que les mande. Y se mostraron impotentes.

Zinedine sigue. De momento. El Alavés es, mañana, su siguiente examen. Ramos, que no ha renovado, tendrá que liderar otra revolución interna. El capitán, el jefe de todos los golpes de pecho, tendrá que olvidarse de su futuro y levantar otra vez al vestuario para salvar una vez más a Zizou.

Los pupilos del marsellés han reflexionado entre ellos y saben que están en la primera línea de tiro. Deben superar la crisis y levantar al equipo tras un serie de partidos para olvidar.,