Ruina en España, glamour en Nueva York

Si nos gobernasen los hermanos Marx no nos iría peor, y por lo menos sería más divertido. La pandemia del coronvirus ha hecho que el estado de las autonomías enseñe las costuras en el minuto uno. Tenemos un Ministerio de Sanidad como el que tiene una tía en Uruguay y la sinrazón vuelve a tener entrada de palco en la gestión contra el Covid.

Sólo así se entiende que un día después de validar el Congreso la no obligatoriedad de la mascarilla al aire libre, una Comunidad, País Vasco, apruebe su uso en zonas urbanas. Igual de incongruente es que la Justicia falle a favor de aplicar restricciones a la movilidad en una Comunidad y lo prohíba en la de al lado. Mismo país, misma situación epidemiológica, resultado: medidas opuestas y otra vez a la cola de Europa en gestión y líderes en contagios. En el Ministerio, de parranda.

A pesar de esta situación los superpoderes de Pedro Sánchez hacen que siga indemne a todos los despropósitos presentes y futuros de su Gobierno. Que la Justicia avisa de posible ‘mangarrufa’ en el rescate de una línea aérea venezolana, no pasa nada. Que nos quitamos la masacarilla y la pandemia se dispara, será culpa de la derecha que para eso está. Que la luz y los carburantes marcan máximos históricos saquemos a pasear el Valle de los Caídos y si te he visto, no me acuerdo.

AFP
Mientras España vuelve a desangrase en lo sanitario y por supuesto en lo económico el presidente del Gobierno pasea por Nueva York con fotos estudiadas y entrevistas de autopromoción. Para que la jugada le salga redonda solo le falta acechar en un pasillo y tras una columna la aparición de Joe Biden para ver si en esta ocasión el ‘encuentro bilateral’ dura algo más del tiempo que yo aguantaría en un ring delante de Canelo Álvarez. No sé qué hará el presidente otro verano sin un FIB que echarse a la boca…

Sánchez pasea por la quinta avenida y en España Tezanos, con el dinero de todos, sigue en la intendencia. Su último sondeo del CIS es igual a un chiste de mal gusto. Lleva cuatro elecciones consecutivas fallando estrepitosa y sospechosamente a favor de las siglas que le pagan. Esto es España. Disfruten de lo votado.