Reino Unido irrita a la UE al negarse a conceder estatus diplomático a su representante

El Reino Unido ha iniciado un absurdo e inexplicable conflicto diplomático con sus antiguos socios de la Unión Europea al negarse a conceder el estatuto diplomático al nuevo embajador de la UE, Joao Vale de Almeid
a, al que considera solamente como «representante de una organización internacional» que no goza de la protección de la convención de Viena. Bruselas ha respondido con una carta del Alto Representante, Josep Borrell, en la que este manifiesta su «grave preocupación» por esta decisión, que tiene lugar apenas veinte días después de su desconexión total con la UE, aunque el asunto ya había estallado a finales de año.

En el mundo la UE tiene actualmente 142 delegaciones, es decir embajadas, y en todos esos países son reconocidas como tal, con el mismo estatus que los embajadores de los países. Sin embargo, el Foreign Office dice ahora que en el caso de la UE sus representantes en Londres no deberían tener los privilegios e inmunidades que se otorgan a los diplomáticos en virtud de la Convención de Viena, lo que en este caso tendría también el aspecto simbólico de no poder presentar sus cartas credenciales ante la Reina.

En la carta de Borrell al ministro británico Dominique Raab se dice que «su departamento nos ha enviado un borrador de propuesta para un acuerdo sobre el cual tenemos serias preocupaciones» porque «no refleja el carácter específico de la UE, ni responden a la futura relación entre la UE y el Reino Unido como un país tercero importante para nosotros» lo que «no constituye una base razonable para llegar a un acuerdo».

En Bruselas recuerdan que cuando se creó el Servicio Europeo de Acción Exterior (EEAS) en 2010 como resultado del Tratado de Lisboa, el Reino Unido también suscribió la propuesta de que los diplomáticos de la UE recibieran los «privilegios e inmunidades equivalentes a las mencionadas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 18 de abril de 1961» por lo que ahora es difícil entender que pretexten que «no se quiere sentar un precedente al tratar a un organismo internacional de la misma manera que a un estado nación».

El asunto puede parecer banal, pero es un claro reflejo de las inquietudes británicas sobre el proceso de construcción europea y su alergia a la definición de que en la UE se está impulsando «una unión cada vez más estrecha» y un mal síntoma de lo que pueden ser las relaciones futuras con los que fueron sus socios durante 40 años. Vale de Almeida, portugués, es un experimentado diplomático europeo que ha sido embajador de la UE en Estados Unidos y ante la ONU.