Marta Moset: «El espacio Torner debe abrirse más a los jóvenes y a la sociedad»

El año 2022 no podía haber empezado con mejores perspectivas para Marta Moset (Cuenca, 1982) que acaba de ser nombrada directora del Espacio Torner, tras la jubilación de su predecesora, Fuencisla Zomeño, una persona que ha dejado su legado en la ciudad y en este museo. Ahora, el camino de Marta será abrir más este espacio y convertirlo en un referente en el panorama museístico de la ciudad y en España.

«Es un honor tomar las riendas del Espacio Torner. Siento una alegría muy grande y asumo el reto con mucha ilusión y responsabilidad», responde telefónicamente esta licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), que lleva vinculada desde siempre al mundo del arte en la ciudad de las Casas Colgadas y, en concreto, desde sus inicios, en el museo Torner.

Marta Moset, que llegó a la pinacoteca en el año 2005, habla de sus líneas de trabajo. En primer lugar, favorecer que el Espacio Torner se convierta en un referente a nivel nacional, que sea un espacio educativo para que los jóvenes y los alumnos de Primaria y Secundaria conozcan la obra de Gustavo Torner, artista autodidacta, que junto con Gerardo Rueda y Fernando Zóbel formaron la llamada ‘Escuela conquense’, que se constituyó en una de las primeras iniciativas que introdujo en España las nuevas corrientes del arte moderno, en la década de 1960.

Las obras en Cuenca
Torner es autor de lienzos, grabados, collages, esculturas y fotografías, muchas de las cuales se conservan en diferentes museos, aunque en Cuenca se exponen 40 obras, de las cuales 20 han sido cedidas por el Museo Reina Sofía. El resto son cuadros que el pintor cedió a la ciudad de Cuenca. Muchas de las piezas son collages que pertenecen a diferentes etapas de su vida.

Moset explica que el Espacio Torner, ubicado frente a las Casas Colgadas, y que formó durante años un triángulo de arte contemporáneo, junto al Museo de Arte Abstracto Español y la Fundación Antonio Saura, se ha visto afectado en cuanto al número de visitantes por la pandemia del coronavirus. Según los datos recogidos, en 2021 visitaron este espacio cerca de 10.000 personas y el precio de la entrada se mantuvo en tres euros.

Además, el derrumbe que se produjo en mayo del año pasado, en la calle Canónigos, también afectó la afluencia de público. La nueva responsable agradece al consistorio la rapidez con que se terminaron las obras que afectaron a esta calle, que se reabrió a finales de 2021.

«La forma más fácil para llegar hasta aquí era a través del Puente de San Pablo, pero a raíz de los desprendimientos, la gente tenía que realizar un recorrido más amplio, subir y bajar cuestas para volver a entrar y llegar hasta el museo. En este tiempo nos hemos sentido un poquito aislados, aunque estos meses los hemos aprovechado para realizar otras tareas y poner a punto el espacio», repite la directora.

Marta Moset defiende la actividad cultural que se desarrolla en Cuenca, gracias a eventos tan importantes como la Semana de Música Religiosa (SMR), el Estival Cuenca y las propuestas que promueve el Auditorio José Luis Perales así como el Consorcio Ciudad de Cuenca. «Creo que tenemos una oferta cultural muy atractiva para los visitantes tanto dentro como fuera de la ciudad», matiza.

«Quiero impulsar y acercar el museo a la sociedad, particularmente a los conquenses, y desarrollar esa vertiente educativa para generar en el visitante el conocimiento de un artista y una obra poco conocida. Que todos tengan ganas de visitar este espacio», concluye Moset.

El espacio Torner exhibe unas 40 obras de Gustavo Torner – ABC
Las obras cedidas por el Museo Reina Sofía de Madrid
Entre la veintena de obras que cedió el Reina Sofía –que forman parte de las 600 que Torner donó al pueblo español y que custodia el museo madrileño-, 17 eran pinturas –entre ellas Noche Oscura (1989), Homenaje a Duchamp (1969), Simulacro I Kimonio terrenal (1985)– y tres esculturas –Tristeza (1986), La princesa y el dragón III (1991) y Elogio de la locura a Bracusi (1983)–.

En diciembre del 2014, el patronato del Reina Sofía renovó su cesión por otros cinco años.

La muestra se completa con collages que el artista conquense realizó a lo largo de su trayectoria artística.