Mañueco deroga el Decreto de los sanitarios porque «ya no es necesario»

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha derogado el Decreto de organización del personal sanitario aprobado en noviembre, conocido como el «decretazo» entre los sindicatos, al considerar que «ya no es necesario». La citada norma, que fue respondida con movilizaciones y un intento de negociación que no llegó a cuajar, permitía a Sacyl distribuir los recursos humanos en función de las necesidades provocadas por la pandemia.

Ayer, sin embargo, el vicepresidente del Gobierno, Francisco Igea, sorprendió al anunciar de forma escueta que Mañueco derogaba el decreto. Posteriormente, a preguntas de los periodistas, justificó la decisión en que «el nivel de ocupación de los hospitales está por debajo de olas anteriores». Además, añadió, «la pendiente de crecimiento de contagios no tiene nada que ver con la de enero», a lo que sumó que «sabemos que las vacunas van a tener su efecto sobre un porcentaje importante de población». En definitiva, concluyó, «todo esto nos hace prever una situación en los hospitales diferente».

El propio presidente de la Junta también justificó la retirada del Decreto, pero con un nuevo argumento. A través de Twiter, señaló que toma esa decisión ante el alto grado de inmunidad del personal sanitario por la vacunación, al que agradece su esfuerzo e implicación.

«Miedo a perder»
El PSOE de Castilla y León achacó la retirada de la norma al temor a perder en el próximo pleno de las Cortes la votación de una proposición no de ley socialista en la que se plantea devolver la negociación de esta norma a la Mesa Sectorial de Sanidad. El líder de la formación, Luis Tudanca, señaló que «las cosas han cambiado» en referencia a la pérdida de la mayoría absoluta de PP y Cs en el parlamento regional tras la baja de la formación naranja de la procuradora María Montero: «Como temen perder la votación, hoy la derogan», insistió, informa Ical. Mientras, el Grupo Socialista remitió una nota de prensa en la que su coordinador del área de Sanidad, Diego Moreno, sostiene que la retirar «anunciada escuetamente» por el portavoz de la Junta responde a la «debilidad» del Ejecutivo de Mañueco.Por su parte, CSIF calificó de acertado la retirada del Decreto, aunque mantendrá el recurso en el Tribunal Supremo hasta que no haya garantías palpables de su anulación.