Las claves de la prórroga de las ayudas a las terrazas de Madrid

El oxígeno de los hosteleros madrileños no caducará el próximo 9 de mayo, cuando culmine el estado de alarma. Tras varias semanas rumiando la decisión, el Ayuntamiento de Madrid anunció este miércoles que prorrogará hasta finales de 2021 el paquete de medidas extraordinarias destinado a las terrazas de la capital. La expansión de bares y restaurantes al aire libre, la bonificación al 100% de la tasa municipal de terrazas y las facilidades burocráticas para obtener las licencias se prolongarán hasta el 31 de diciembre. La única excepción corresponde a las nuevas instalaciones en bandas de aparcamiento, que solo podrán solicitarse hasta el próximo 31 de agosto.

En el último año, las terrazas han proliferado en lugares otrora prohibidos: plazas de aparcamiento, esquinas, zonas terrizas y más allá de la línea de la fachada del local. Los trámites para solicitar las ampliaciones se agilizaron y los concejales de las juntas de distrito implantaron un decreto de instalación automática. Las terrazas primero, las licencias después. «El Ayuntamiento va a seguir adoptando medidas para apoyar a la hostelería, para que no cierre ningún negocio más», señaló la delegada del Área de Coordinación Territorial, Silvia Saavedra. Por su parte, la vicealcaldesa, Begoña Villacís, quien adelantó la noticia al mediodía en su cuenta de Twitter, aseguró que la administración responde a una «petición» del sector para ofrecer «una mayor seguridad y certidumbre frente a las inversiones que ya han llevado a cabo para adaptar sus locales». Villacís aprovechó para recordar que la exención de la tasa de terrazas ya había sido aprobada para el año 2021.

Hacia una nueva ordenanza
El escenario actual ha desencadenado además la creación de un grupo de trabajo municipal, integrado por todas las áreas de gobierno implicadas, para elaborar una nueva ordenanza de terrazas, que siempre ha sido un tira y afloja entre administración, empresarios y vecinos. Porque, aunque la prórroga de las ayudas es un alivio para un sector constreñido por las restricciones de aforo y horarios, nunca llueve a gusto de todos. Las
‘terrazas Covid’
han desatado las críticas vecinales desde el primer día en que los hosteleros sacaron sus mesas y sillas a la calle. A partir de ese momento, el número de terrazas madrileñas ha crecido un 50 por ciento. <blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>Hoy la Comisión de Terrazas ha resuelto ampliar la vigencia de las medidas adoptadas hasta finales de año para seguir ayudando a los hosteleros. <br><br>También se ha acordado crear un grupo de trabajo para elaborar una Ordenanza de Terrazas acorde al escenario actual<br><br>Os lo cuento <a href=”https://t.co/qwftPxFlQN”>pic.twitter.com/qwftPxFlQN</a></p>&mdash; Silvia Saavedra (@SilviaSaavedraI) <a href=”https://twitter.com/SilviaSaavedraI/status/1379798513073197060?ref_src=twsrc%5Etfw”>April 7, 2021</a></blockquote> <script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

Muchas asociaciones vecinales, en pie de guerra contra las molestias de las terrazas mucho antes de la pandemia, censuran desde hace meses los incumplimientos de las limitaciones sanitarias por parte de hosteleros y clientes. Mesas de más, mesas que impiden el paso en aceras estrechas, una distancia de seguridad inexistente entre las sillas… y consumidores que, ajenos al toque de queda, se arremolinan sin mascarilla y con bebida a las puertas de los locales. La libertad que pregona Isabel Díaz Ayuso, y que ha atraído a grupos de extranjeros con ganas de sol y cerveza, ha empeorado el panorama.

Todo comenzó en la fase 1 de la desescalada. Días antes de que se reanudara la actividad hostelera, el Consistorio diseñó una reapertura que conjugase salud y economía. La Comisión de Terrazas y Veladores, un órgano colegiado que depende de la vicealcaldía y preside el Área de Coordinación Territorial, abrió la mano y adoptó las resoluciones que han flexibilizado la ordenanza. Antes de la crisis sanitaria existían 5.322 instalaciones en la ciudad y desde el pasado 14 de mayo se han autorizado un total de 2.678 solicitudes. Con todo, el Ayuntamiento pretende que la futura normativa dé «apoyo a un sector medular para la ciudad como es la hostelería, a la vez que se garantice el bienestar de los vecinos».