La Xunta «recomienda» que las reuniones no excedan 6 personas en interior y 15 en exterior, solo convivientes de madrugada

La Xunta se ha quedado sin «argumentos epidemiológicos», ante la buena evolución de la incidencia del Covid, para poner topes a las reuniones sociales y circunscribirlas a convivientes durante la madrugada. Lo admitió este jueves el propio presidente, Alberto Núñez Feijóo, en su comparecencia posterior a la reunión semanal del Consello. Pero el Gobierno gallego no ceja en su empeño en llamar a la prudencia ante el temor a un repunte ahora que se da un paso más en la desescalada, con entrada en vigor este sábado. ¿Cómo? Introduciendo una serie de cautelas en el Diario Oficial de Galicia, a modo de recomendaciones, para tratar de limitar al máximo las interacciones sociales.

Así, en la Orden de 10 de junio de 2021 de la Consellería de Sanidade, por la que se prorroga la eficacia y se modifica la Orden de 28 de mayo de 2021, y que recogió este jueves un DOG bis, figura que se añade un nuevo apartado tercero bis, relativo a «Recomendaciones relativas a la permanencia de grupos de personas en espacios públicos o privados».

Por un lado, «en el territorio de los ayuntamientos indicados en las letras B, C y D del anexo II», esto es, aquellos que no figuran en el nivel máximo, donde actualmente no se encuadra ningún concello (salvo cinco en el medio, todos estarán desde el sábado en el escalón medio-bajo), «se recomienda que los grupos no superen las seis personas como máximo en espacios cerrados y las quince personas como máximo en espacios abiertos o al aire libre, sean de uso público o privado, excepto que se trate de convivientes».

Una horquilla, por la que apuesta la Xunta, de la mano de su comité clínico de expertos sanitarios, que coincide con la que se impone en establecimientos de hostelería. Que son los únicos foros donde, en Galicia, habrá topes obligatorios a la hora de formar agrupaciones para celebrar encuentros de cariz social.

Adicionamente, también se «recomienda» que «entre la 1.00 y las 6.00 horas, la permanencia de grupos de personas en espacios de uso público, tanto cerrados como abiertos o al aire libre, y en espacios de uso privado se limite a los constituidos exclusivamente por personas convivientes». Es decir, una vez se levanta esta medida preventiva, que se prolongó durante un mes, al decaer el estado de alarma, y desaparecer el toque de queda, se inculca la idea de que, en la medida de lo posible, no se fomenten congregaciones en el momento posterior al cierre de la hostelería.

Feijóo reconocía el jueves que con una incidencia acumulada inferior a 20 casos por 100.000 habitantes a siete días, y a 50 a 14, ya no había lugar a prolongar dichas restricciones. «Estamos convencidos de que legalmente no podemos obligar a interrumpir este tipo de reuniones. Por eso lo dejamos sin efecto, pero añadimos la recomendacion de que, durante todavía varios meses, no debería haber reuniones de no convivientes, limitadas tanto a domicilios, peligro número uno, como en el exterior, donde es menor el peligro pero sigue existiendo», argumentaba.

La Xunta, como es lógico, al relajarse nuevamente las limitaciones, y coincidir con la próxima llegada del verano y el inicio de las vacaciones para los estudiantes de Bachillerato que han afrontado la Selectividad, no las tiene todas consigo. «Puede ser que haya un repunte», advertía el mandatario autonómico. «No tengo nada claro que las decisiones que adoptamos ayer y entran en vigor el sábado no puedan producir un incremento de casos».

Corrección
Volviendo a la hostelería, la Consellería de Sanidade se vio obligada a publicar una «corrección de errores» en el DOG este viernes, en lo concerniente al plan de hostelería segura. El motivo: el jueves se indicaba únicamente que las medidas previstas en la Orden tendrían efectos «desde las 00.00 horas del día 12 de junio de 2021», lo cual dejaba en el limbo a los bares, que este viernes tendrían que seguir echando la persiana a las 23.00.

Feijóo, sin embargo, había asegurado públicamente, preguntado al miércoles al respecto, que se volvería a proceder como en ocasiones anteriores: permitir ya este viernes que se estirara el horario de cierre. Por eso la corrección introduce el matiz de que, en este caso concreto, los efectos se producirán «desde las 23.00 horas del día 11 de junio de 2021, otorgando ya a los bares las dos horas adicionales para ponerse a la par con restaurantes y taperías.

Eso sí. El DOG recoge que «para poder utilizar la opción de ampliar su horario hasta la 1.00 horas, los establecimientos de hostelería y restauración deberán usar dispositivos medidores de CO2, que deberán disponer de una pantalla que muestre los niveles de CO2 en tiempo real en una zona visible para los usuarios. Estos dispositivos deberán llevar el marcado CE».

Además, de la redacción de la Orden se colige que estas nuevas medidas tienen validez hastsa las 0.00 horas del 26 de junio. O lo que es lo mismo: las dos semanas que coinciden con un ciclo epidemiológico. La Xunta trabaja desde hace días con su comité clínico en una revisión al completo de las limitaciones en vigor.