La ONU alerta del riesgo de una grave hambruna en el norte de Etiopía a causa de la guerra

Diferentes agencias de Naciones Unidas advirtieron este jueves de la catastrófica situación que se vive en la región de Tigray
, al norte de Etiopía, inmersa desde hace meses por una devastadora guerra.

En un comunicado difundido por la ONU, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef) alertan del riesgo «inminente» de hambruna.

La causa, según el informe de Clasificación Integrada de Fase de Seguridad Alimentaria (IPC), tiene relación directa con el conflicto entre las fuerzas del Gobierno central y las fuerzas regionales del Frente de Liberación Popular de Tigray, que lleva azotando la zona desde el pasado 4 de noviembre, con sospechas de genocidio, violencia sexual y ahora el riesgo de hambruna. Por este motivo, David Beasley, jefe del Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha pedido «acceso inmediato» a la región para poder ofrecer asistencia vital, donde alrededor de 350.000 personas sufren riesgo de hambruna severa.

Estos enfrentamientos han hecho que la población se haya tenido que desplazar de la zona porque los medios de vida han sido destruidos, además de las infraestructuras críticas, según estas agencias. La situación también ha provocado una limitación al acceso a los mercados, algo que ha incrementado aún más la gravedad del problema.

«Hemos pedido el acceso humanitario, pero los grupos armados todavía nos bloquean»

Aunque el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas ya ha organizado una operación de asistencia en Tigray, con más de 180 empleados, la situación sigue siendo muy complicada. Esta acción consiguió brindar ayuda a 1,4 millones de personas, pero «eso es apenas la mitad del número al que deberíamos llegar», relata en un comunicado Deasly.

«La brutal realidad de nuestro personal en Tigray es que por cada familia a la que llegamos con alimentos que salvan vidas, hay muchas más, especialmente en las zonas rurales, a las que no podemos llegar. Hemos pedido el acceso humanitario, pero los grupos armados todavía nos bloquean», finaliza.

«33.000 niños con desnutrición grave […] corren un alto riesgo de muerte»

Así mismo, y haciendo referencia a la situación de los niños en Tigray, la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta H. Fore, ha alertado sobre el riesgo extremo al que están expuestos, ya que pueden contraer enfermedades graves o incluso morir por desnutrición.

«Estamos trabajando con nuestros socios para brindar apoyo en nutrición, atención médica y agua potable. Sin embargo, sin acceso humanitario para ampliar nuestra respuesta, se estima que 33.000 niños con desnutrición grave en áreas actualmente inaccesibles en Tigray corren un alto riesgo de muerte. El mundo no puede permitir que eso suceda», explicó.

Informe IPC
Según reflejan los datos publicados en el informe, más de 350.000 personas de la zona sufren actualmente condiciones catastróficas. Esta cifra, a su vez, supone el número más alto en un solo país en la última década.

Pero esta realidad no solo afecta a la provincia de Tigray, sino que las regiones limítrofes como Amhara y Afar también están sufriendo las consecuencias del conflicto. Más de 5,5 millones de triginos (un 60% de la población) y sus vecinos se enfrentan diariamente a la inseguridad alimentaria aguda.

Según destaca ‘Noticias ONU’, «sin una acción urgente, dos millones de personas en un nivel de emergencia de inseguridad alimentaria podrían deslizarse hacia la inanición».

Aumento del conflicto
Los organismos han señalado, a su vez, que lo más importante es la seguridad de los ciudadanos. Lo primordial, explica Naciones Unidas, es evitar que la desgracia se intensifique, salvar vidas, algo que se puede conseguir aumentando la asistencia alimentaria y la ayuda para el sustento en la zona. A su vez, y para conseguir estos objetivos, señala que es necesario que las familias tengan acceso a los puntos de distribución de alimentos y a los medios de vida.

Las previsiones de estos organismos no auguran una situación mejor, sobre todo si el conflicto se intensifica y limita todavía más la asistencia humanitaria. Según ellos, y de aquí a septiembre, la inseguridad alimentaria seguirá aumentando, especialmente en la región de Tigray, y más de 400.000 personas se tendrán que enfrentar a unas condiciones devastadoras si no reciben ayuda rápidamente. La ONU también advierte de que, si aumenta el conflicto, muchos ciudadanos se verán obligados a huir de la zona.