La hostelería clama por las ayudas

La Junta de la Asociación de Hoteles de Pamplona se reunió este martes con la Presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, para informarle de la delicada situación por la que atraviesan los hoteles de la ciudad, con un 40% de ellos en riesgo de entrar en quiebra técnica de no aplicarse medidas, con el 60% de sus trabajadores en ERTE y con la casi imposibilidad de mantener sus compromisos con proveedores, acreedores, Hacienda Foral y Seguridad Social.

En la reunión, a la que acudieron otros miembros del Ejecutivo Foral (la Consejera de Economía y Hacienda, Dª Elma Saiz, el Consejero de Desarrollo Económico y Empresarial, D. Mikel Irujo y el Asesor de la Presidenta, D. Miguel Moreno), los 28 hoteles más importantes de Pamplona y comarca mostraron la trágica fotografía de un sector que ve peligrar la supervivencia de sus 1.400 trabajadores (entre directos e indirectos) y está asfixiado por los mastodónticos gastos fijos e impuestos a los que debe hacer frente.

La caída interanual 2019/2020 en la facturación de los hoteles asociados ha sido de 34 M€, lo que representa casi un 63%. A eso se suma la imperiosa necesidad de hacer frente a unos enormes gastos fijos, que pueden suponer hasta un 35%/40% de la facturación (incluyendo amortizaciones y gastos de alquiler). De media, un hotel de Pamplona afronta unos 481.000€ de gastos fijos al año, estén abiertos o cerrados. Y el cierre perimetral de la provincia es un cierre de facto.

Las ayudas recibidas por el
Gobierno de Navarra
tanto en 2020 como en 2021, aunque bien recibidas por el sector, han resultado a todas luces insuficientes. Estas subvenciones han representado el 4% del total de las pérdidas de facturación en 2020. Un hotel de media ha recibido 53.500€ sumando ambas convocatorias y su facturación se ha reducido en casi 1,4 M€. Algunos hoteles directamente no han recibido ninguna ayuda.

Con estos nefastos datos en la mano, se trasladó a la Presidenta la urgente necesidad de contar con un importante paquete de ayudas que no deje a ningún hotel atrás; que se incremente la partida de subvenciones y se revisen las condiciones de las convocatorias para que todos puedan optar y que ninguno se quede fuera. Que sean suficientes para poder mantener los compromisos a corto plazo con sus trabajadores, con sus proveedores y acreedores, con la Hacienda Foral y con la Seguridad Social. En definitiva, que permitan la supervivencia del sector incluso en el más corto de los plazos.

Asimismo se trasladaron otras necesidades, como un plan de viabilidad para la reincorporación de los trabajadores en ERTE, la reducción o exoneración de determinados impuestos como el IBI (que puede suponer para un hotel hasta 80.000€ al año), las ayudas a la promoción turística, la firme apuesta por apoyar y potenciar la captación de eventos por parte de NICDO – Navarra Arena y Baluarte (engranajes clave para nuestros hoteles) y la lucha contra los apartamentos ilegales que tanto daño hacen al sector.