La familia de José María Íñigo: «Queremos que se modifique la pensión de su viuda»

Su frondoso bigote –con el que quería emular a John Lennon– y profunda voz pertenecerán siempre al patrimonio histórico de la radio y la televisión de este país. Referente del entretenimiento y gurú de la música, conquistaba en las distancias cortas por su fina ironía y gran corazón, no exentos de un fuerte carácter que le hizo cargar con el apelativo cariñoso de «gruñón». El 5 de mayo de 2018 se apagaba la vida de José María Íñigo a los 75 años, como consecuencia de un tumor cancerígeno pulmonar muy poco frecuente. La familia intenta demostrar que tras su muerte se esconde el amianto presente en las paredes del Estudio 1 de Prado del Rey, donde grabó programas emblemáticos como «Estudio abierto», «Esta noche fiesta» o «Directísimo». Una batalla que inició el propio periodista y que ahora su familia trata de concluir. Ayer se celebró la primera y única sesión del juicio, en el Juzgado de lo Social número 2 de Madrid.

«Ha ido bastante bien. Hemos practicado la prueba testifical que habíamos preparado. Nos hemos basado en testigos, compañeros de trabajo, que certifican que efectivamente había amianto en el edificio. El juicio se celebra en una sola sesión, somos optimistas y esperamos ganarlo. La sentencia, con el tema del covid, se puede demorar más, pero esperamos que sea en un mes», declara la abogada que representa a la familia Andrea Peiró, del bufete Opamianto Abogados. Los dos testigos que presentaron declaración ayer, un decorador y un electricista, presentan una enfermedad similar a la del presentador.

«El objetivo de este juicio es que se modifique la pensión de su viuda. Que se reconozca que el fallecimiento fue por una enfermedad profesional fruto de haber estado expuesto al amianto y no una enfermedad común», añade. Respecto al porcentaje en que se podría aumentar la pensión Peiró prefiere ser cauta y asegura que es «un cálculo difícil y se fija por el INSS», después de conocerse la sentencia. Opamianto abogados tiene sede en Madrid y Zaragoza y la familia se puso en contacto con este despacho por ser especialistas en pleitos por amianto, como su nombre indica.

Un derrame pleural hizo saltar todas las alarmas en la familia Íñigo. El presentador ingresó en el hospital y tras una batería de pruebas llegó el duro diagnóstico a finales de 2015. Su amor por la profesión hizo que nunca se retirara de la televisión y que trabajara hasta el final.

María del Pilar Piniella Merino y su hijo durante el entierro de Jose María Íñigo en Madrid

GTRES
Tanto la viuda Pilar Piniella como los cuatro hijos –Pilar, Eduardo, Daniel y José María– prefieren no manifestarse. Se encuentran satisfechos sobre cómo se ha desarrollado el juicio.

Puestos en contacto con RTVE, optan por no entrar en detalles. «Este tema está en manos de la Justicia. Desde RTVE, como siempre, absoluto respeto a las decisiones judiciales, que conoceremos en su momento», declaran fuentes oficiales de la cadena pública.

En la década de los 70 y 80, las ovaciones del público provocaban vibraciones en la estructura del plató que hacían que una llovizna de polvillo grisáceo, –restos de fibra de amianto– cayera sobre los empleados.

«Se ha demostrado que la exposición al amianto produce tumores pleurales malignos, conocidos con el nombre de mesotelioma que pueden causar la muerte de un paciente. Suele deberse a exposiciones durante un largo periodo de tiempo, durante décadas. Para que pueda existir una relación causal entra el amianto y la enfermedad debe existir una exposición prolongada», declara a ABC David Saldaña, jefe de cirugía torácica de Vithas Madrid.