Jácome desvió fondos de su grupo municipal a su canal de televisión

Todo empieza y acaba en Auria TV, el canal de televisión local propiedad de Gonzalo Pérez Jácome, alcalde de Orense. A través de él comenzó a hacerse popular hace más de una década en la tercera ciudad de Galicia. Con esa publicidad, un discurso populista como azote de la corrupción de la clase política, entró en el Ayuntamiento en 2011 con dos ediles, luego con ocho y en 2015 con siete, suficientes para pactar con el PP y alcanzar la Alcaldía. Hoy solo le respalda uno de sus ediles: el resto, incluido su socio de gobierno, le han abandonado conforme se han ido conociendo detalles de su gestión de las subvenciones públicas que recibe su grupo, Democracia Orensana (DO). Porque buena parte del dinero que ingresa acaba en la televisión de la que es único administrador. Y en ocasiones son transferencia sin factura que los justifique, según han asegurado a este periódico distintas personas conocedoras de la contabilidad del grupo municipal.

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La representación de DO en Ayuntamiento y Diputación ha generado no pocos ingresos. En el periodo 2015-2019, con ocho ediles y dos diputados, recibió mensualmente 4.050 euros del consistorio y 2.700 del ente provincial. En total, 324.000 euros durante la legislatura anterior. En la actual, Jácome aprobó un incremento de la subvención de 450 a 700 euros por concejal. A 30 de agosto, lleva ingresados 95.200 euros. En cinco años, más de 400.000 euros solo de recursos públicos que, según la legislación, debe dedicarse al funcionamiento de los grupos. Si se le añaden los 120.000 euros aportados por las «donaciones» de sus cargos públicos, y los 300.000 que se estiman de las mordidas a los asesores, el montante recaudado solo en los últimos cinco años supera los 800.000 euros.

La Ley de Bases de Régimen Local, en su artículo 73.3 establece que estas dotaciones procedentes de dinero público debe llevarse en una «contabilidad específica», y que estará además a disposición del Pleno, en caso de que este lo requiera. Los cuatro concejales críticos de DO registraron esta semana un escrito para que el Pleno de la corporación le solicite las cuentas a Jácome, envueltas en tinieblas y que este se niega a hacer públicas. Y que mientras no lo haga, se congele el pago de las subvenciones. Según han asegurado a ABC fuentes de toda solvencia, cada cierto tiempo, el alcalde realiza abultados cargos en la cuenta del grupo municipal con el difuso concepto «Pago facturas comunicación». Nadie más que Jácome tiene firma y puede operar con las cuentas bancarias del partido, ni siquiera quien aparece como tesorero en el registro de partidos del Ministerio del Interior.

«Franjas de tiempo»

Jácome no ha ocultado en ningún momento que él redirige el dinero del grupo municipal y el partido a su canal de televisión. En público y en privado se justifica alegando que su mantenimiento cuesta mucho dinero, que es un instrumento esencial para la difusión de su partido y que él lo que hace es comprar contra factura «franjas de tiempo» en su programación.

Sin embargo, fuentes de toda solvencia han indicado a ABC que «todas las transferencias no están sujetas a factura». Según sus estimaciones, «un 40% no está soportado por factura» que justifique los desvíos de dinero público a Auria TV. DO todavía no ha presentado las cuentas de su grupo municipal relativas al pasado año 2019. El resto de formaciones de la corporación orensana sí lo han hecho.

Hay un problema legal. La subvención del Concello se ingresa en la misma cuenta de la que Jácome realiza las transferencias a su televisión. Pero mientras que el partido tiene libertad para disponer de sus fondos, los grupos municipales no. El Tribunal de Cuentas ha sentenciado que estos recursos deben dirigirse exclusivamente al funcionamiento del grupo político, y en ningún caso a mejorar la retribución de concejales o del propio alcalde.

Las fuentes consultadas no ocultan sus dudas razonadas de que pagarle dinero a la televisión de Jácome encaje en los supuestos permitidos por el Tribunal. Incluso si el grupo transfiere estas asignaciones a su matriz, deberían estar soportadas por algún tipo de convenio que lo justifique. Nada de eso hay aquí.

La paradoja es la siguiente. Gonzalo Pérez Jácome, empresario y único propietario de canal de televisión, establece las tarifas televisivas y las condiciones en las que le cobra al Gonzalo Pérez Jácome presidente de Democracia Orensana, que acepta y paga. «Con esas cantidades, está pagando a precio de televisión generalista», afirmó a ABC uno de sus excolaboradores.

«Esto es un claro fraude de ley·, estima Manuel Villoria, catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos, «está actuando contra los intereses generales, es una trama delictiva·. El partido funcionaría como una sociedad pantalla que recibe fondos públicos y acaban en una empresa privada. «Es una facturación artificial», sostienen las fuentes internas de DO consultadas, «es una televisión sin personal contratado, que utiliza como sede un local de su familia… los gastos serán el alquiler de la antena y el canon que le cobra Localia por usar su licencia».

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«Un gasto tremendo»
En 2018, todavía en la oposición, Jácome se jactaba abiertamente de financiar su televisión con el dinero de las subvenciones públicas. Lo hizo en el pleno de la Diputación, del que formaba parte. El acta de una sesión plenaria de mayo refleja el desahogo del ahora alcalde. «Esto no llega a nada», afirmaba respecto a las cantidades que recibía del ente provincial, «¿en qué vamos a gastar el dinero? Pues obviamente en Auria Televisión, que es un gasto tremendo y es una herramienta fundamental de comunicación (…) Pagaremos franjas horarias a Auria». Y con el tono chulesco que le caracteriza, se dirigió al resto de grupos para reprocharles que «si sois conocidos en la ciudad es gracias a Auria, y no os cobro nada. Sois un poquito desagradecidos».

A mediados de agosto, cuando sus propios concejales le pidieron explicaciones, Jácome se refirió a una supuesta deuda que el partido tiene con su televisión, pero no detalló ni la cantidad ni los conceptos. Nada.

«Es una deuda perentoria y permanente, no tenemos ni idea de qué es», manifiestan a ABC las personas consultadas de la formación. Además, las teóricas «franjas horarias» compradas «deberían estar identificadas como espacios pagados», advierte el experto en comunicación política Ignacio Martín Granados, quien no ve sentido «que se mantengan pagos a una televisión cuando las redes sociales son mucho más baratas y llegan a muchísima más gente» en el actual contexto.

En su programación Jácome gasta poco, muy poco. El grueso de su emisión son las transmisiones íntegras y en bruto de los plenos del Ayuntamiento y la Diputación. Ayer todavía emitió (varias veces) la rueda de prensa que dio la semana pasada tras saltar por los aires su gobierno, compuesto en estos momentos por él y el último de sus afines, Armando Ojea. La televisión de Democracia Orensana no ha dado voz a la mayoría crítica de los concejales del partido. Desde que Jácome es alcalde, desaparecieron las furibundas críticas contra la gestión municipal que él mismo protagonizaba micrófono en mano.

El BNG reclama una moción de censura y que gobierne el PSOE

La revelación realizada ayer por ABC, publicando los whatsapps entre Gonzalo Pérez Jácome y un asesor, en los que le daba indicaciones para que le pagara en mano mordidas del 60% de su sueldo, sacudió la habitualmente convulsa política local orensana. En declaraciones a este periódico, el portavoz del PP y exalcalde, Jesús Vázquez, consideró que estas informaciones vinieron «a demostrar la gravedad de los hechos» que derivaron en la ruptura del pacto de gobierno». «El alcalde tiene que dar explicaciones inmediatas o asumir responsabilidades», añadió, «la decisión está ahora inmediatamente en manos del propio Jácome, la ciudad no puede seguir sin gobierno».

Para José Araújo (Cs), «esto es de otra época, de otro lugar, que no es digno de la sociedad en que vivimos». «Yo hace años que vengo diciendo que DO estaba creada por Jácome para facturar dinero, y ahora se está demostrando que es así», aseveró en declaraciones a ABC.

El socialista Rafael Rodríguez Villarino consideró «escandaloso» que haya «esta forma de funcionar». «De ser verídicas las informaciones» el alcalde «quedaría en una situación delicada» y «la ejemplaridad pública se vería severamente afectada». «Siempre tuvo fama de heterodoxo; eso es una cosa, y saltarse las normas es otra», valoró, «parece que actúa de un modo irregular». Villarino responsabilizó de estas actuaciones «a quien hizo alcalde a Jácome», y extendió su crítica al PP. «La política de Orense desde hace año y medio es todo lo contrario a la voluntad de los votantes», después de que en las municipales de 2019 el PSOE fuese el partido más votado.

Precisamente en esa dirección se movieron los nacionalistas. A las puertas del Concello, Ana Pontón se mostró dispuesta a participar en una moción de censura que entregue la alcaldía al portavoz socialista, en su condición de primera fuerza. «Orense está sumida en la parálisis con un regidor letal pero votado y apoyado por el PP y urge un cambio de rumbo», proclamó Pontón.

Pero los números para la censura no salen. PSOE, BNG y Cs suman 13, uno menos de lo que se necesita para registrar la moción. El PP por ahora no se pronuncia, a la espera de que la presión social y política asfixien a Pérez Jácome. Villarino pidió a los populares «que tomen la determinación que todo el mundo pide» y se sume a la censura. Situación distinta es en la que quedaría Telmo Ucha, edil de DO que entrará sustituyendo al dimitido Mario González, y que al no haber votado en la investidura de Jácome sí podría apoyar una moción para expulsarlo, previa adscripción al grupo mixto tras tomar posesión.

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