Iglesias encaja otro golpe de hemeroteca: «No hay que lloriquear por las amenazas», decía en 2019

Otro golpe de hemeroteca, otra incongruencia, que el líder de Podemos y candidato a las elecciones en la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias, tendrá que encajar como buenamente pueda. Desbloquear este recuerdo pone en entredicho su discurso y muestra un guión diferente según las circunstancias.

Hace dos años, en 2019, se reía en una conversación con el youtuber Fortfast y restaba trascendencia a las amenazas que él, otros políticos y servidores públicos lamentablemente reciben. Lo hacía durante la campaña electoral a las elecciones generales del 28 de abril.

— «¿A ti te han amenazado?», le pregunta el youtuber

— «Sí, pero no me gusta hablar de eso por dos razones: primero, porque si hablas de las amenazas que recibes, estás engrandeciendo al que amenaza… —responde Iglesias—. El que amenaza normalmente es un mierda al que no hay que darle publicidad. Y luego, el rollo este victimista a mi no me va, el de ‘ay, es que me han amenazado, no se qué’»

A pesar de que en 2019 Iglesias defendía que «no hay que lloriquear», ahora, 2021, el líder de Podemos usa como munición electoral las cartas con balas y la amenaza de muerte dirigidas a él, al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y a la directora general de la Guardia Civil, María Gámez Gámez. Considera que la gravedad de estas debe ser denunciada abiertamente y necesita una respuesta democrática.

El discurso del Iglesias de entonces choca de forma directa con el que está defendiendo en esta recta final al 4 de mayo en la capital. «Hay que votar contra las amenazas y violencia fascista»
 , es una de sus frases más repetidas de lo últimos días. En la entrevista con Fortfast, Iglesias también censuraba las quejas: «Ha habido gente que se ha jugado la vida y que lo ha pasado muy mal, y yo voy con escolta, que es algo que no le deseo a nadie, yo no tengo derecho a quejarme ni ha lloriquear de ‘ay cuantas amenazas de muerte recibo’».

Dirigentes de peso en Podemos como el portavoz parlamentario, Pablo Echenique, junto a Iglesias, han relacionado esos mensajes de odio directamente con el comportamiento y la estrategia de la derecha, particularmente con Vox.