Este fin de semana regresan las visitas solidarias a los conventos con las Concepcionistas

Tras el obligado parón por el temporal Filomena y las duras restricciones para frenar el avance del Covid-19, continúan las visitas solidarias para ayudar a la clausura toledana que está pasando por momentos difíciles por culpa de la pandemia. Este fin de semana, del 26 al 28 de febrero, se volverá a celebrar una nueva visita solidaria en el monasterio de la Inmaculada Concepción, (Concepcionistas), cuyas monjas abrirán sus puertas para celebrar una jornada de puertas abiertas.

De nuevo, gracias tres guías de la Asociación Regional de Guías Oficiales de Castilla-La Mancha: Felipe Ribeiro, Juan Ignacio Vázquez y Mariló de Ancos, las organizadores de estas jornadas de puertas abiertas, se podrá visitar por espacio de cincuenta minutos estas históricas dependencias por un donativo mínimo de cinco euros, que será destinado, como en anteriores ocasiones, íntegramente a esta comunidad religiosa. Las visitas serán el viernes 26, de 17.00 a 19.00 horas y el sábado 27 y el domingo 28 de febrero de 10.30 a 19.45 horas. Las reservas se pueden hacer al teléfono 616892276 por llamada o Watsapp. Los pagos se pueden hacer también por Bizum.

Debido a la normativa actual y a la situación de Toledo, en nivel 2, como el resto de Castilla-La Mancha, los grupos no pueden ser de más de seis personas. Cada quince minutos entrarán dos grupos que ocuparán espacios distintos, manteniendo en todo momento la distancia de seguridad. Al final de la visita habrá venta de artículos hechos por las hermanas.

En su interior se visitará la iglesia, de una única nave con la peculiaridad de tener el coro sobre columnas al pie de la iglesia, bajo el que se accede. También se visitará la capilla de Santa Catalina y la capilla de San Jerónimo. Y, sin entrar, también se podrá ver el claustro.

Es la quinta visita, tras las Comendadoras de Santiago, San Pablo, San Antonio y San Clemente, que se celebraron con gran éxito y con la asistencia de numerosas personas que quieren ayudar a las monjas de clausura de la ciudad de Toledo que están pasando por momentos difíciles por culpa de la pandemia y, a la vez, conocer un patrimonio desconocido para una gran parte de los toledanos.