El robo de perros se incrementa un 250% en el Reino Unido debido a la pandemia

Marta González es una española que vive en Inglaterra hace seis años. Ella y su ahora ex pareja se separaron durante la pandemia, así que para combatir la soledad decidió adoptar un perrito. Su misión hasta ahora ha sido imposible. «En los albergues dicen que no hay disponibles o te ponen mil pegas y requisitos, supongo que porque tienen miedo al abandono de mascotas cuando esto acabe», explica en conversación con ABC. Fue entonces cuando decidió publicar un anuncio en un grupo de Facebook buscando a alguien que quisiera dar uno en adopción. «Los mensajes que recibí fueron muchísimos de gente ofreciéndome perros por precios desorbitados, me pedían más de mil quinientas libras por adultos y mucho más por los cachorros

».

Como su idea no es comprar, y menos a ese precio, no contestó, además de que no le dieron buena espina, y ahora, tras leer varias informaciones publicadas en la prensa local, está convencida de que son robados. Y parece que está en lo cierto. Wayne May, que ayuda a los dueños a encontrar sus mascotas perdidas o robadas a través de la Dog Lost, declaró a la agencia AFP que ha sido testigo de un aumento de alrededor de un 250% en los robos de perros desde el inicio de la pandemia
. «He estado haciendo esto durante 30 años y 2020 ha sido el peor año, es una pandemia en sí misma», aseveró, y añadió que «es más lucrativo ser un ladrón de perros que ser un traficante de drogas ahora en el Reino Unido. Si te atrapan robando un perro, te arriesgas a una multa ridícula de 200 0 250 libras».

Karen Harding, coordinadora de Dog Lost, dijo a la cadena SkyNews que «los delincuentes y el crimen organizado» está viendo «una oportunidad para ganar dinero con el secuestro de perros como nunca antes», y advirtió que las personas que se dedican a pasear perros, un trabajo muy común en un país cuya población se caracteriza por el amor a estos animales, son ahora el objetivo de las bandas criminales, que se están haciendo de oro ante la necesidad de la gente de tener compañía mientras la pandemia hace estragos no solo en la salud física, sino también en la mental.

Robar para vender
Según las cifras del sitio de anuncios Pets4Homes, que registró alrededor de 150.000 anuncios, el precio medio de venta de un perro de marzo a septiembre de 2020 fue de 1.883 libras (2.140 euros), en comparación con las 888 libras (unos 1.000 euros), respecto al mismo período del año anterior. Los de razas muy codiciadas pueden alcanzar los 4000 o 5000 euros. Y también hacen dinero con las recompensas, ya que hay personas que ofrecen cifras incluso más altas por recuperar a su animal.

Es el caso de Mike Jasper, un jubilado de 66 años al que su familia le regaló un perro para combatir la ansiedad y la depresión que ha sufrido durante la pandemia de coronavirus y que le fue arrebatado de forma violenta por dos hombres mientras paseaba por un parque del sur de Londres en diciembre. Pese a que ha ofrecido una recompensa de 5.000 libras (unos 5.700 euros) es probable que ya su perro haya sido vendido.

Solo la semana pasada, más de 70 perros robados por valor de al menos 40.000 libras fueron rescatados por la policía en Gales y devueltos a sus dueños, pero es un caso único. Muchos de los llamados «pandemic puppies» (cachorros de la pandemia) no corren la misma suerte. «No queremos asustar a la gente, pero ningún lugar es seguro para sus perros, ni siquiera su propio jardín», advirtió Justine Quirk, también de Dog Lost.