El juez de Kitchen escuchará al perito de Fernández Díaz que niega los SMS

El titular del Juzgado Central de Instrucción número de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, ha acordado tomar declaración al perito ingeniero que analizó las actas notariales donde el exnúmero dos de Interior, Francisco Martínez, consignó una serie de mensajes que le habría enviado sobre la operación Kitchen su entonces jefe, el ministro Jorge Fernández Díaz.

Este es uno de los asuntos aún por despejar dentro de la investigación. Martínez asegura que el exministro era conocedor del despliegue policial en torno al extesorero del PP Luis Bárcenas a través de un confidente, el que era su chófer, Sergio Ríos. Para acreditarlo, recurrió a dos notarios que dieron fe de que su móvil contenía una serie de mensajes con información del despliegue, como el nombre de ese confidente, que le habría enviado o reenviado Fernández Díaz.

Mientras, él niega haber oido siquiera noticias de aquel asunto o haber enviado mensaje alguno. Incluso se llegó a practicar un careo para confrontar la versión de ambos, pero los dos siguen imputados. La cuestión es que en la causa, esos SMS sólo existen en las actas notariales, pues no se han encontrado en los móviles analizados de Martínez y Fernández Díaz, ninguno de los cuales, por cierto, eran los que utilizaban en las fechas en que habría tenido lugar el supuesto intercambio.

Así las cosas, la defensa del exministro solicitó a un perito que repasara las actas notariales y el resultado fue un informe que cuestionaba la autenticidad de los mensajes consignados apuntando incongruencias e irregularidades en el proceso seguido por los fedatarios. Entre ellas, que uno de los notarios era amigo personal de Martínez. Esa persona ha acabado imputada por un presunto delito de revelación de secretos ante la sospecha de que avisó al exsecretario de Estado de que la Audiencia Nacional estaba investigando las actas.

Tras el peritaje, el exministro pedía que se citase a declarar al ingeniero que lo realizó, Javier Rubio, que es la prueba que ahora el juez acuerda pues entiende que es pertinente llamarle a ratificar y aclarar el dictamen que elaboró el pasado 12 de noviembre. No obstante, rechaza otra de las diligencias instadas por el exministro, que para profundizar en esa posible revelación de secretos del notario, pedía averiguar en qué momento exacto tuvo conocimiento de que la Audiencia Nacional quería requerirle las actas notariales. El juez entiende que no ha lugar.

Los móviles de Bárcenas
En paralelo, la causa sigue avanzando. Este lunes están citados como testigos los dos policías que habrían colaborado en el volcado de dos teléfonos viejos de Luis Bárcenas con los que consiguió hacerse la trama en su afán, de acuerdo a la investigación, de sustraer documentación comprometedora para el PP o sus dirigentes que pudiera guardar el extesorero.

Según la declaración del comisario retirado Enrique García Castaño, que viene colaborando en este asunto, a través del chófer consiguió esos dos teléfonos y dos policías, los que ahora declararán, le ayudaron a volcar su contenido en un ordenador portátil comprado ad hoc para que el secretario de Estado pudiese consultar el contenido discretamente en su despacho. Martínez niega la mayor, si bien obra en el sumario el recibo de la compra de aquel dispositivo con fondos reservados.

De esos móviles salieron, por un lado, los SMS que intercambió Bárcenas con dirigentes del partido en sus últimos días antes de entrar en prisión provisional y, por otro, sus agendas, que dieron pistas a la trama sobre supuestos fondos ocultos en el extranjero de los que no se habría dado cuenta ni al juez ni a la unidad policial que estaban en aquel momento investigando al extesorero en la trama Gürtel.