Cosas de médicos

No entendéis a Verónica Casado. Con lo fácil que sería para ella recetaros paracetamol y ya está. El paracetamol lo soluciona todo, porque es para los médicos lo que el caldo de gallina para las abuelas. Yo me pregunto siempre si los médicos pensarán por la noche en sus pacientes como el novelista piensa en sus personajes, en su vida y sobre todo en su final. La única explicación que le encuentro a que suspendiera la vacunación de la noche a la mañana es que la entraron los nervios pensando en ello al meterse en la cama.

Salir con una médico le hace a uno conocer los entresijos del oficio. El paracetamol es superficial, pero los pacientes le hacen a uno dar vueltas en la cama, no importa nada más… Y calculo que eso es lo que le pasó a Veronica Casado, que la fila delante del Miguel Delibes y así multiplicadas por nueve cada vez se le hacía más larga. Y ella es médico, claro, no política. Así le ha ido, por no consultarle a Igea. Y es la mejor médico del mundo, para ser exactos, pero yo a veces pienso que lo será palpando abdómenes… pero de ahí a la gestión hay un trecho. Aunque a estas alturas de la pandemia lo que se agradece es tener un médico al frente y que todos los médicos se desvivan por sus pacientes que son dos millones y medio de castellano y leoneses. Verónica Casado, la misma que durante lo más crudo de la pandemia, sin cámaras y sin repercusión mediática, los fines de semana, se iba a visitar hospitales para saber lo que necesitaban los médicos que estaban en primera linea.

Ayer a Verónica Casado lo que le faltó fue explicar la decisión, sobre todo a los que se quedaron con cara de idiotas haciendo una fila a ninguna parte porque nadie les dijo el día antes que no les iban a vacunar. El resto, casi todos los que no tenemos ni idea de medicina, pero vemos como cambian los criterios de vacunación de un día para otro, lo compartimos ciegamente. Eso es lo que les ocurre a los médicos, que tienen esta manía que tenían los curas de antaño: «Esto es así porque sí» y uno seguía sin entender por qué Dios es uno y trino. Lo único que tengo claro es que Dios va al médico y estoy seguro de que le recetan paracetamol.