Balón de oxígeno para salvar los bares centenarios

Entre bustos de toros famosos, lámparas de gas y frescos en las paredes ajadas por el tiempo de la taberna Antonio Sánchez han comido torrijas afamados toreros, escritores e intelectuales del arte y las letras. La leyenda del mejor vino de la capital se gestó en este local de la calle de Mesón de Paredes, un rincón taurino y castizo donde la decoración permanece intacta desde principios del siglo XIX. El relato se retrotrae a la Guerra de la Independencia, cuando un soldado francés se aventuró a entrar en la taberna, plagada de madrileños enfurecidos. El cadáver del galo despistado fue arrojado a una tinaja y ahí reposó y adquirió un sabor exquisito, y los clientes pedían expresamente el ‘vino… Ver Más