Así habrían sido los resultados con toda la derecha unida en torno a Ayuso en la Comunidad de Madrid

Si la derecha hubiera concurrido unida a las elecciones de la Comunidad de Madrid, el signo del resultado final no habría cambiado, holgada mayoría absoluta. El triunfo arrollador de la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, ha sido tan amplio que no ha sido necesario una reagrupación de partidos para superar al bloque de la izquierda.

Los votos por separado de PP, Vox y Ciudadanos han sumado 78 escaños. La candidatura liderada por Díaz Ayuso ha obtenido 65 asientos; la encabezada por Rocío Monasterio, 13 representantes; y la papeleta con Edmundo Bal como número uno, ningún diputado en la Asamblea puesto que no ha superado el umbral del 5% de los votos para acceder al reparto de escaños. El PP necesita el apoyo de Vox para alcanzar la mayoría absoluta, 69 escaños en una cámara de 136 diputados.

Los votos de la derecha unida habrían obtenido 80 escaños, dos más que los logrados por separado, una vez aplicada la ley d’Hondt a las papeletas sumadas de los tres partidos. Las diferencias son pequeñas puesto que se trata de una circunscripción única con un elevado número de escaños a repartir y, por tanto, el sistema electoral, la ley d’Hondt con un umbral de acceso del 5% de los votos, es más proporcional.

Esos dos diputados extra son los recogidos por las papeletas de Ciudadanos, el 3,6% de los votos, sin recompensa alguna. El PSOE y Más Madrid habrían perdido uno cada uno en favor del bloque de la derecha, y se habrían quedado de nuevo empatados, esta vez a 23 escaños. Unidas Podemos mantendría sus diez diputados.

A diferencia de otras elecciones donde sí ha habido una alianza entre PP y Ciudadanos, como en las últimas autonómicas vascas, o, al menos, intentos de una de las partes para acudir juntos, en estos comicios no cabía esa posibilidad. La convocatoria de elecciones rompía el Gobierno de coalición de PP y Cs ante el temor de Ayuso de una moción de censura a imitación de la Región de Murcia, finalmente frustrada.

El reagrupamiento de la derecha en la Comunidad de Madrid, finalmente se ha hecho desde abajo. La extinción de Ciudadanos no ha sido resultado de una fusión con los populares, sino mediante un trasvase de votantes al PP. La unidad de la derecha ha ocurrido de facto, y el bloque ha pasado de tener tres representantes en la Asamblea de Madrid a dos. Esta vez, a diferencia de 2019, las fuerzas de PP y Ciudadanos estaban equilibradas, con una amplia ventaja del primero sobre el segundo.

Podemos y Más Madrid unidos
A diferencia de la derecha en estas elecciones, en la izquierda sí hubo un ofrecimiento formal de acudir en coalición. Cuando el entonces vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, decidió presentarse como cabeza de lista de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid, ofreció una alianza a Más Madrid.

Más Madrid rechazó la propuesta de Iglesias. Si hubieran concurrido juntos, sus votos sumados habrían obtenido 35 escaños, uno más que los obtenidos por separado (24 Más Madrid, y 10 Unidas Podemos). Se lo habrían arrebatado al PP, que pasaría de 65 a 64 escaños. En cualquier caso, de poco habría servido para amortiguar el descalabro del PSOE, con tan solo 24 representantes. La izquierda habría sumado 59 asientos, muy lejos de los 69 que dan la mayoría absoluta.