Alcoa retira la cláusula que daba problemas para la venta y el Gobierno está «desaparecido»

La pelota en el proceso de venta de Alcoa a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) pasa al tejado del Gobierno central. A primera hora de la tarde, la multinacional, los trabajadores y la Xunta se reunían en una mesa sectorial a la que no acudió por primera vez ningún representante del Ministerio de Industria. Alcoa informó a los presentes que ha comunicado al Ejecutivo su intención de retirar la cláusula de limitación de responsabilidades que dificultaba la venta. Desde el comité de empresa urgen al Ejecutivo de Sánchez a «entrar a valorar» el nuevo escenario y «darle viabilidad cuanto antes». «No sabemos que hizo el gobierno central, desaparecer», lamenta el presidente del comité, José Antonio Zan. Los trabajadores se plantean ya reactivar la huelga.

La semana pasada el secretario de Industria, Raül Blanco consideraba que la cláusula de indeminadad que reclamaba Alcoa no se ajustaba al marco jurídico. La empresa pedía como condición para el traspaso de la factoría de San Cibrao a la SEPI que se le eximiese de cualquier responsabilidad en el futuro. La exigencia se producía después de que la Audiencia Nacional haya abierto una investigación con respecto a la venta de las fábricas de La Coruña y Avilés por si se cometió fraude. En un comunicado Alcoa anuncia ahora que «está dispuesta a aceptar una nueva redacción de la cláusula de limitación de responsabilidades volviendo a la propuesta de septiembre de 2020 que no fue rechazada por el Gobierno». En ese momento la multinacional estadounidense se encontraba en negociaciones con la SEPI tras fracasar el intento de venta directa al grupo británico Liberty House.

La quiebra de Greensill, el principal financiador del conglomerado del aluminio británico, ha sembrado también dudas sobre la solvencia de la multinacional de Sanjeev Gupta. Tras participar en la anterior mesa sectorial, Blanco aseveraba que podría haber otros compradores interesados. «Si la dificultad que impide a SEPI avanzar se debe a considerar otros compradores, Alcoa estaría dispuesta a trabajar con otros actores interesados en la adquisición de la planta de aluminio, siempre que sea SEPI quien adquiera en primer lugar su titularidad para su posterior venta a un tercero». Para los trabajadores es fundamental que el nuevo comprador tenga experiencia industrial. «No queremos ni trols, ni fondos buitres», asevera Zan. «Queremos certezas y un comprador industrial que conozca el sector del aluminio», subraya en un comunicado remitido a los medios.

Tras el fracaso de la venta directa a Liberty House, la plantilla de Alcoa acordó mantener durante tres meses la paz social a cambio de que se intentase llegar a un acuerdo para ceder la planta a la SEPI y una vez en manos públicas revenderla a Liberty House. El plazo acaba mañana y por el momento no hay acuerdo entre Alcoa y el Ejecutivo. El presidente del comité de empresa asevera que el día 1 se retomará la huelga.