La industria de la telefonía estudia el seguimiento mundial de usuarios en la lucha contra el coronavirus

El ejemplo está en China, el origen del coronavirus Covid-19 que ha paralizado al planeta. Pero también en Singapur o Corea del Sur. Países en donde se han empleado, con óptimos resultados, los datos de movimiento de los ciudadanos para rastrear las infecciones. La detección precoz de los contagios, según los expertos, sigue siendo la primera arma contra el incremento de casos. Aunque se han dado algunos pasos, como un proyecto piloto en la Generalitat valenciana, todavía queda un estadio superior que se empieza a mirar con detenimiento: Europa.

La industria de la telefonía móvil ha empezado a explorar, según informa «The Guardian», la creación de un sistema global de intercambio de datos diseñado para rastrear a las personas en todo el mundo. La decisión está sobre la mesa, aunque la información aclara que las negociaciones se encuentran en una «fase inicial». Se trata, en cualquier caso, de una iniciativa que forma parte del esfuerzo conjunto entre empresas y autoridades sanitarias para frenar la propagación de Covid-19. Pero, también, puede plantear dudas en materia de privacidad y en reducción de derechos civiles. A diferencia de otros países asiáticos, en Europa la transferencia de datos está regida por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que supone un marco legal garantista en favor del ciudadano.

Hasta el momento, la capacidad para rastrear datos anonimizados las redes de telefonía móvil en la lucha contra el Covid-19 se ha limitado a algunos pocos ensayos realizados por algunos países, que monitorizan la geolocalización dentro de sus fronteras para asegurarse de que están manteniendo la distancia social. Esto supondría dar un paso a nivel global. La decisión no se ha hecho oficial, aunque según la agencia Reuters Vodafone, Deutsche Telekom, Orange y otras cinco compañías de telecomunicaciones han acordado compartir datos de ubicación de móviles con la Comisión Europea (CE). En cambio, otras firmas, entre las que se incluyen Telefónica, Telecom Italia, Telenor, Telia, se reunieron con el comisario de industria de la UE, Thierry Breton. Según la información, los datos recopilados se eliminarán una vez que termine la crisis.

Pero ahí queda la duda principal. ¿Se convertirá en la norma? Desde la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) denuncian que la situación de emergencia sanitaria, que ha llevado a desarrollar iniciativas de tratamientos de datos, «no puede suponer una suspensión del derecho fundamental a la protección de datos» y que la normativa «no puede utilizarse para obstaculizar o limitar la efectividad de las medidas que adopten las autoridades competentes, especialmente las sanitarias, en la lucha contra la epidemia».

«En esta situación de emergencia, la GSMA y sus miembros están haciendo todo lo posible para ayudar a la lucha global contra Covid-19», señala en declaraciones a «The Guardian» Mats Granryd, director de la GSMA, organismo que representa a la industria. «Nos estamos involucrando para explorar soluciones viables de Big Data para luchar contra esta pandemia y cumplir con los principios de privacidad y ética». Recientemente trascendió que el gobierno de los Estados Unidos ha citado a Facebook, Google y otras compañías tecnológicas para intentar atajar la propagación de la epidemia utilizando los datos de ubicación de los «smartphones» de ciudadanos estadounidense. La iniciativa recogía que las autoridades sanitarias están interesadas en conocer datos agregados y anónimos que podrían ayudar a mapear la propagación del coronavirus.