La contramarcha de Maduro, en solidaridad con Morales, tiene poco seguimiento

Muy pocos activistas chavistas acudieron a la contra marcha convocada este sábado por el régimen de Nicolás Maduro para manifestarse contra «el fascismo y el imperialismo» y solidarse con Evo Morales, quien renunció a la presidencia de Bolivia esta semana tras confirmarse el fraude electoral por la OEA.

En la ruta trazada desde la avenida Sucre, el Poliedro y la avenida Libertador para desembocar en el Palacio de Miraflores la voz de Hugo Chávez acompañó a los activistas chavistas al igual que en las pantallas de Venezolana de Televisión como una especie de fantasma después de seis años de muerto.

A la altura de la telefónica CANTV, en la avenida Libertador, una chavista a carta cabal estaba cerca de la tarima bailando un regatón. «Estoy aquí para respaldar a Evo Morales en su lucha por regresar a Bolivia. Estamos luchando por la paz», dijo.

Otro activista gritaba a todo pulmón. «Viva Chávez que murió para sacrificarse por nosotros y legarnos la revolución», mientras esperaba que llegara Maduro para cerrar el mitin.

Sin embargo, hasta las 13,30 del mediodía Maduro no apareció en la escuálida concentración. Las amenazas represivas lanzadas previamente para intimidar a los opositores funcionó pero al revés. El boomerang actuó contra los propios chavistas que no se atrevieron a salir a las calles.

En la víspera el primer primer vicepresidente del Psuv, Diosdado Cabello, amenazó este viernes una vez más a la oposición con que «los vamos a joder y no es jugando», así salgan en Caracas, Amazonas, Táchira o Zulia porque, a su juicio, sólo los chavistas tienen la fuerza de cerrar una calle.

Diosdado aseguró por la estatal VTV que la oposición miente. «Una cosa es quien quiere y otra quien puede. Los únicos que tenemos fuerza para cerrar un país, todas las calles de un país, las calles de una ciudad, son los chavistas y cuando digo cerrar es cerrar, hasta la calle donde vives tú, Juanito Alimaña (Juan Guaidó), te la cerramos».

En verdad el régimen suspendió el suministro de gasolina para bloquear la marcha opositora. También cerró el Metro de Caracas y parcialmente los vuelos comerciales y los equipos de control remoto. Igual restringió el internet, el Facebook e Instagram y militarizó la ciudad.

Diosdado Cabello, dijo que la actitud de Michele Bachelet era exagerada al preocuparse por la marcha de la oposición: «La oposición tiene dos características o son violentas o de escasa presencia de pueblo, y no dice nada de Bolivia ni de Chile voltea hacia otro lado, la mejor muestra es que los chavistas marchan alegremente y no hay represión».

Dijo Cabello que «Guaidó no mueve ni a su gente , no ha cumplido ninguna promesa, engañó a su gente». Al referirse a lo de Bolivia, «estamos preparados para dar una respuesta mucho más contundente» mientras marchaba hacia el centro de Caracas.