Dos sicarios entran a un hospital disfrazados y matan a un preso al que habían intentado asesinar el día anterior

Un crimen a sangre fría ha conmocionado a los habitantes de San Mateo de las Esmeraldas, una ciudad ecuatoriana. Dos sicarios entraron disfrazados en un hospital y
dispararon a Álex Lugo Saltos, un preso que había sido víctima de un intento de asesinato el día anterior.

Ataviados con un chaleco de policía y una bata de doctor, los individuos atravesaron los distintos controles sin que nadie se percatara de que no eran trabajadores del centro.

Las cámaras del Hospital Delfina Torres captaron el momento exacto en el que los sicarios lograron burlar la seguridad y acceder a la habitación del preso donde le asestaron diez tiros. Tras llevar a cabo su cometido, amenazaron al guarda que se encontraba en las inmediaciones y se hicieron con su arma para salir sin problemas.

El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de Libertad y a Adolescentes Infractores del Ecuador (SNAI) confirmó la muerte del joven.

Tras comprobar las imágenes registradas por las cintas de seguridad, la Policía se puso en marcha para dar con los culpables del tiroteo. Los dos

sospechosos fueron detenidos el domingo pasado en una casa cercana al hospital donde se les confiscaron tres armas de fuego.