Así puedes evitar la neumonía

El número de fallecidos por neumonía en España aumenta cada año. En 2014 fue de 8.445, en 2015 alcanzó 10.209, y los últimos datos del INE de 2017 la sitúan entre la sexta causa de muerte entre los españoles: 15.486 defunciones. Estas cifras se podrían reducir drásticamente con solo una dosis de vacunación. «Se trata de la enfermedad infecciosa más frecuente en adultos que podemos prevenir de forma activa con la vacunación», señala Isabel Jimeno, responsable del grupo de vacunas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SMEG) que incide en que el «53% de los casos de neumonía neumocócica en adultos serían prevenibles».

A pesar de que toda la población puede estar en riesgo, en los pacientes con patologías crónicas (EPOC, diabetes, problemas cardíacos..) aumenta casi en un 70% con respecto a pacientes sanos, lo que acrecienta el riesgo de complicaciones. «Las vacunas no tienen edad, y son más necesarias que nunca porque, aunque tenemos una mayor esperanza de vida, nuestro organismo tiene menos capacidad de defensa y es más susceptible a enfermedades infecciosas o autoinmunes. Es lo que llamamos inmunosenescencia. Las vacunas son importantes para alcanzar un envejecimiento saludable y no tienen edad», explica Jimeno.

Por ello, insiste en que «la vacunación debe formar parte de los hábitos saludables de los adultos». Además, señala que «la mortalidad no es lo único importante, también la calidad de vida de los pacientes que sufren neumonía, sobre todo de aquellos con patologías crónicas. Por ello la prevención es fundamental».

Para concienciar a los ciudadanos de la importancia de la vacunación en todas las etapas de la vida, el Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha un calendario general de vac
unación que las comunidades autónomas están implementando a diferentes velocidades.

La Comunidad de Madrid implantó ya en 2016 esta vacunación recomendándola frente al neumococo. «Se recomienda una dosis única para toda la vida de la vacuna antineumocócica conjugada trecevalente para todos los mayores de 60 años sin factores de riesgo y los pacientes crónicos mayores de 18 años. Para los pacientes de alto riesgo la recomendación es la pauta secuencial comenzando con la vacuna conjugada trecevalente, seguida de la vacuna de 23 polisacáridos y a ser posible con un año de intervalo entre la administración de ambas, comenzando siempre por la conjugada para garantizar la mejor respuesta posible y la mayor protección a largo plazo», explica Isabel Jimeno.

Durante este mes y el siguiente, está en marcha la campaña de
vacunación frente a la gripe
. «Un buen momento para que los médicos de familia recuerden en sus consultas que, junto con la vacuna antigripal, pueden vacunarse en el mismo momento frente a la neumonía. La primera es estacional y la segunda no, de manera que la vacuna antineumocócica se puede administrar en cualquier época del año y sirve para toda la vida», recuerda Jimeno.

Además, insiste en la importancia del médico de atención primaria: «El objetivo no es solo diagnosticar y tratar, sino prevenir». Pero además de la vacunación, el fomento de otros hábitos saludables es importante para evitar la aparición de esta enfermedad. «El abandono del hábito del tabaco, un consumo moderado de alcohol y una buena higiene dental previenen la aparición de la neumonía», señala Rosario Menéndez, neumóloga y jefa del servicio de Neumología del Hospital La Fe de Valencia.

Menéndez señala que «recientes estudios y pruebas evidencian que las nuevas modalidades de cigarrillo electrónico se asocian a una mayor suceptibilidad de tener infecciones respiratorias y neumonías, ya que provoca un mayor aumento de adhesión de gérmenes a la vía aérea». Asimismo, recuerda que los fumadores pasivos también tienen mayor probabilidad de padecer esta enfermedad.

También insiste en la importancia de una buena higiene bucal que evite que los gérmenes se acantonen y pasen a la vía respiratoria, así como limitar el contacto con los menores con infecciones respiratorias, tener cuidado con sus excreciones respiratorias y proceder al lavado continuo de las manos porque «son los que más virus y bacterias transmiten».

Menéndez insiste en la importancia de la vacunación en general y, en especial, en grupos sociales como los docentes, los profesionales sanitarios, cuerpos de seguridad, bomberos… Recuerda que se trata de «una enfermedad que mata y que afecta muchas personas. Falta concienciación, cuando hablas de infarto todo el mundo lo respeta y se sobresalta, pero no hay conocimiento ni respeto hacia las consecuencias que pueden provocar una neumonía. Todos los médicos, incluidos los no especialistas en la materia, tenemos que ir a una y recomendar sí o sí la vacunación», sentencia esta neumóloga.